Que fácil era de pequeños conseguir amigos, un simple
“¿Quieres ser mi amigo? bastaba, es una obviedad que muchas personas han dicho,
pero que tiene toda razón.
Ahora mismo la complejidad de las relaciones es muy alta,
cosas insignificantes que pueden resultar un todo, una gran torre de babel que
se puede caer con un soplido. Si llegas a alguien en tus dieci-muchos años y le
preguntas que si quiere ser tu amigo lo primero que se le va a pasar por la
cabeza es que clase de problema mental tienes, después se iría espantado. Nos
movemos por primeras apariencias, y cada día es mas complicado conocer a
alguien a fondo suele ocurrir porque ni lo intentas o simplemente está
encerrado en su burbuja antipersonas. Si, es complicado conocer a alguien, pero
es más complicado conservar a los que ya conoces, a todo el mundo le ha pasado
un día llevarse bien con alguien, al otro día ser íntimos y de repente dejar de hablar sin ninguna explicación, pero
no se habla por simple orgullo ninguno va a dar ese primer paso de volver a
retomar esa relación. Y es el orgullo el que fastidia nuestras vidas, cuantas
veces no intentamos algo por miedo a fracasar. Hay trenes que solo pasan una
vez en la vida y muchas veces me da la sensación de que yo estoy en el andén
dejando pasar trenes esperando a que llegue el mejor y nunca llegará.
Por:@Jorgedperona
Por:
puta razon pero si es alguien importante de verdad el orgullo no puede al corazon att: el puto werty
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