Te tumbas, el mundo se para, no sientes nada, por un momento
en tu cabeza no hay nada, todo lo malo y también todo lo bueno desaparece, por
un momento te despegas del cuerpo, no eres esclavo de el.
Todo lo pequeño se convierte en un mundo, todos los
instantes se convierten en historias, todos los gestos se convierten en odiseas.
Y por fin tienes esa sensación, no quieres ser durante todo el tiempo, solo
quieres ser el ultimo segundo para que no te den como inexistente.
Es algo que no se puede explicar con palabras, se puede
aproximar mediante metáforas es una sensación intrasmisible que se puede
alcanzar con pocas cosas en la vida.
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