domingo, 3 de marzo de 2013

Palabras a la nada

Hoy decido escribir unas palabras a la nada, eso que me acompaña desde hace mucho tiempo, no es solo exteriormente donde siento el vacío, sino a mi pesar me he percatado que pocas cosas que están dentro de mi son veraces, escasas son las percepciones que son propias de mi ser. Estas proceden del exterior lo que produce que me sea imposible diferenciar entre lo que es propio y lo que me creo de forma dogmática.

Posiblemente este sentimiento que me acompaña tiempo atrás no procede de una reflexión causada por mis propios pensamientos sino que procede de unas acciones ajenas a mi razón, que todavía hoy me cuesta entender. Estas acciones incomprensibles solo pueden entenderse por el exterior, puesto que fuera del medio son tan absurdas que ninguna persona con la mínima inteligencia las realizaría. Aunque no nos demos cuenta solemos actuar conforme a lo que nos rodea, no siempre por beneficio, más bien por la inercia que induce el exterior. Solo cuando no importe lo que nos rodea podremos actuar realmente conforme a nuestros propios pensamientos, pero eso... Eso es realmente complicado.

Así que por el momento simplemente podemos actuar conforme a la reflexión más intensa que podamos hacer de nuestra conducta, puesto que estas acciones se realizan en el medio y como se realizan en este estaremos siempre condicionados por él en mayor o menor medida. Aunque lo exterior no sea nada, de esta forma ya delimita tu forma de pensar, el simple hecho de saber que es lo que te rodea, la nada.